La Salmonella es el patógeno responsable de la mayoría de las infecciones alimentarias. A pesar de que existe la creencia de que “comer fuera de casa” implica un peligro de intoxicación, está demostrado que más del 50% de las toxiinfecciones alimentarias se producen justamente en casa.

Las épocas de calor son las más propicias para que la Salmonella se desarrolle. La Salmonella es una bacteria que se forma en el intestino de los animales, incluido en el del hombre, y que se transmite a los alimentos. Esto produce que las personas puedan ingerirla y puedan sufrir una infección llamada salmonelosis que se manifiesta en episodios de gastroenteritis aguda.

Los principales alimentos implicados son las aves de corral y carnes de otros animales de abasto, aunque la Salmonella puede transmitirse fácilmente a otros alimentos sin no se toman las precauciones adecuadas.

El Instituto Silestone para la Higiene en la Cocina nos brinda algunos consejos prácticos y sencillos para evitar cualquier tipo de toxiinfección alimentaria en el hogar:

  • Examinar el aspecto de los productos que compramos, mirando especialmente que en la etiqueta se especifiquen sus ingredientes, condiciones de conservación y fecha de caducidad.
  • No romper la cadena del frío. A temperatura ambiente las bacterias se multiplican, sobre todo en climas cálidos.
  • No mezclar alimentos crudos con alimentos cocinados para evitar la posible transmisión de mircoorganismos.
  • Limpiar los utensilios y superficies cada vez que se manipule un alimento diferente. Las manos también deben lavarse periódicamente, sobre todo mientras cocinamos o manipulamos alimentos.
  • Cocinar los alimentos mediante técnicas prolongadas a altas temperaturas (fritura, hervor, horno), ya que es un método de higienización muy eficaz.

Recuerda: “Unos correctos hábitos de higiene son la base para una cocina segura”.

| Vía Nutrinfo


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