Archivo de la Categoría “Obesidad”
Luego de haber aprendido acerca del colesterol y sus efectos sobre la salud, nos pareció importante hacer una lista de aquellos alimentos que menos grasas y colesterol tienen. Aquí vamos:
Leche descremada, fluida o en polvo.
Yogurt o leche cultivada descremados.
Quesos blancos descremados.
Ricotas descremadas.
Únicamente la clara
Pollo sin piel.
Pescados magros (merluza, salmón, brótola, etc.)
Carne vacuna magra (lomo, bola de lomo, nalga, cuadrada, etc.)
Mariscos (almejas, mejillones, etc.)
Moluscos (calamar, pulpo)
Todas las hortalizas.
Frutas: todas las del grupo “A” y las del grupo “B” si no hay problemas de obesidad.
Frutas secas: todas.

Pan (tipo francés, alemán, galletas marineras)
Galletas (sólo ocasionalmente, de tipo agua o salvado)
Cereales: todos, preferentemente integrales.
Fideos secos o frescos sin huevo.
Legumbres: todas.
Azúcar blanca, de forma moderada y si no hay obesidad.
Pueden consumirse moderadamente el resto de los dulces (con excepción del dulce de leche) y si no hay obesidad.
Margarina, aceite de oliva, aceite de maíz, girasol, soja, uva.
Agua mineral, soda, jugos (zumos) de frutas, té y mate. Café sólo en cantidades moderadas.
Cualquiera desgrasado.
Cabe recordar que estos alimentos son los que menos colesterol y grasas saturadas tienen dentro de cada grupo. Pero es importante también tener en cuenta cómo se preparan estos alimentos para asegurarnos de no realizar preparaciones que sumen colesterol. Tratemos siempre de cocinar los alimentos al horno, a la plancha, hervidos o al vapor.
| Vía Aprender a Comer
Tags: Alimentos, Nutrición, Obesidad, Sobrepeso, Trastornos y/o enfermedades
5 Comentarios »
Hoy comenzamos en InfoSobrepeso una semana dedicada al colesterol. Seguramente sepas qué es. O quizás hayas oído hablar de él pero no tienes bien en claro de qué se trata. Bueno, por las dudas repasemos:
El colesterol es una de las tantas grasas que existen en nuestro organismo. Es esencial para la formación de las estructuras de las membranas de todas las células, en especial las del corazón y las células nerviosas. Además, el colesterol forma parte de las funciones vitales del hígado y es necesaria para producir hormonas y ácidos biliares. En definitiva, para nosotros el colesterol es tan necesario para la vida como el aire o el agua, pero si se encuentra en exceso en el organismo, puede derivar en catástrofes para la salud. Cuando la cantidad de colesterol en el cuerpo supera los valores normales (200 mg. % o menos), éste se deposita en la parte interna de las arterias y las va tapando progresivamente hasta obstruirlas.

El colesterol proviene de los alimentos que consumimos a diario. Sufrir de hipercolesterolemia depende en gran medida del consumo excesivo de alimentos provenientes del reino animal (carnes rojas y sus derivados, pollo con piel, los embutidos, carne de cerdo, huevos y lácteos). Por otra parte, podemos tener colesterol alto debido a alguna falla hepática que hace que el mismo hígado produzca demasiado colesterol.
Pero también hay “cómplices” del colesterol, aquellos que ayudan a que sus niveles en sangre aumenten: los triglicéridos, el colesterol LDL (llamado generalmente “colesterol malo”), los alimentos ricos en colesterol y grasas saturadas (los que nombramos anteriormente, entre otros), el sobrepeso y obesidad, el sedentarismo y el estrés.
Son estos 6 cómplices los que favorecen a la ateroesclerosis, que afecta a todo el organismo, pero muy en especial a las arterias del cerebro y del corazón.
No hay que olvidar tampoco que hay otros factores que también son cómplices del colesterol, como la carga genética y el tabaquismo, por ejemplo.
| Vía Aprender a Comer
Tags: Alimentos, Nutrición, Obesidad, Sobrepeso, Trastornos y/o enfermedades
1 Comentario »
Llamamos Dieta Disociada a aquella que no permite mezclar al momento de la ingesta alimentos ricos en proteínas con alimentos ricos en hidratos de carbono.

Sabemos que esta dieta tiene mucha aceptación y es seguida por muchísimas personas, pero cabe preguntarse: ¿la Dieta Disociada tiene fundamento científico? Aquí lo responderemos.
El Dr. Ludwing Walb, uno de los defensores de esta dieta, asegura en uno de sus libros que la Dieta Disociada está fundamentada en que las proteínas y los hidratos de carbono no se mezclan en la naturaleza. El Dr. Walb pone de ejemplo a la carne, el pescado, el huevo y el queso como alimentos que son ricos en proteínas y no poseen hidratos de carbono, y a los vegetales, cereales y frutas como alimentos ricos en hidratos de carbono y muy pobres en proteínas.
En definitiva, para Walb el hombre mezcla aquello que la naturaleza no mezcló, y por eso rompe las leyes químicas de la digestión.
Esta hipótesis no tiene fundamento científico que la avale. Ninguna Institución Científica Internacional ha respaldado a la Dieta Disociada, aunque sí hay profesionales que insisten en atribuirle propiedades curativas que no han sido demostradas.
Quizás estés pensando en alguna persona conocida que sí ha logrado adelgazar siguiendo la polémica Dieta Disociada. No te engañes: además de disociar estos alimentos, las personas que siguen este tipo de dietas ingieren muy pocas calorías diarias. De hecho, si se disociaran estos alimentos pero se ingirieran más calorías de lo debido, de ningún modo se adelgazaría.
En definitiva, la clave para adelgazar es comer lo justo y balanceado, acompañado de alguna actividad física acorde a su edad y a su estado de salud. No importa cómo se combinen los alimentos, lo fundamental es moderarse.
Recuerda: las dietas milagrosas no existen.
| Vía Aprender a Comer
Tags: Alimentos, Dietas, Nutrición, Obesidad, Sobrepeso
1 Comentario »

La correcta y balanceada alimentación en la edad escolar es sumamente importante para el desarrollo físico e intelectual del niño en esta etapa de la vida.
Si tienes hijos, hermanos, nietos o sobrinos en edad escolar, no puedes perderte esta interesantísima nota publicada en Aprender a Comer.
Tags: Alimentos, Nutrición, Obesidad, Sobrepeso
Comments Off
La Fundación Robert Wood Johnson se ha comprometido a destinar más de 500 millones de dólares a la lucha contra la obesidad infantil en los próximos 5 años. Su objetivo es frenar el grave incremento de esta enfermedad en Estados Unidos antes de 2015.
Actualmente, un tercio de los jóvenes estadounidenses son obesos, lo cual equivale a 25 millones de niños.
La consecuencia más grave de esta situación es que “la mayoría de esos niños obesos se convertirá en adultos obesos, quienes probablemente estarán más enfermos y morirán más jóvenes que la generación de sus padres”, de acuerdo a Risa Lavizzo-Mourey, la presidenta de la fundación.
La forma más efectiva de lucha contra la obesidad es conseguir que todo el mundo pueda tener acceso a practicar hábitos de vida saludable: el acceso a frutas y verduras no siempre es sencillo ni económico, además de que en muchas zonas los niños no tienen un lugar donde correr y jugar.
La fundación también planea destinar parte del dinero a la investigación científica sobre la enfermedad y el fomento de políticas públicas para frenar la obesidad.
De acuerdo al comunicado, esta iniciativa de la Fundación Robert Wood Johnson es la más ambiciosa que se haya realizado hasta el momento en los Estados Unidos contra la obesidad infantil.
| Vía El Mundo
Tags: Noticias, Nutrición, Obesidad, Sobrepeso, Trastornos y/o enfermedades
Comments Off
Hace tiempo que los índices de obesidad en el mundo siguen creciendo y no se descarta que se convierta en epidemia a corto plazo. Sin embargo, en muchos países – como en Argentina, por ejemplo – se sigue creyendo que la obesidad es una cuestión puramente estética. Que se la considere de esta forma sirve de excusa para que las prepagas y las obras sociales no contemplen a la obesidad como una enfermedad cuyo tratamiento esté incluido entre sus prestaciones.
Los obesos están desamparados. No cuentan con las armas suficientes para luchas contra esta enfermedad que aqueja a más de 300 millones de personas alrededor del mundo.
Como muestra de sensibilidad con quienes sufren de obesidad se han presentado en el Senado argentino dos proyectos – elaborados por los senadores Carlos Rossi y Juan Marino – que, en líneas generales, reclaman que las obras sociales y prepagas incorporen en sus coberturas a la obesidad como una enfermedad y a su tratamiento y prevención en el Programa Médico Obligatorio (PMO).
Carlos Rossi definió de forma muy sencilla el motivo por el cual decidió presentar este proyecto: “la Organización Mundial de la Salud define a la salud como “un estado de equilibrio biopsicosocial” y la presencia de obesidad indica, entonces, “ausencia de ese equilibrio”, por las consecuencias a nivel físico, psíquico y social que su padecimiento acarrea”
La obesidad acorta considerablemente la expectativa de vida y suele agravar otras patologías, por eso resulta de vital importancia que estos proyectos encuentren un lugar en nuestra legislación.
Más información sobre este tema en Nutrar.
Tags: Noticias, Nutrición, Obesidad, Sobrepeso, Trastornos y/o enfermedades
Comments Off
La respuesta más sencilla y directa a esta pregunta es: dieta y ejercicio.
La dieta y el ejercicio no son rivales, sino que se complementan a la perfección y ambos son fundamentales para que el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso sea exitoso.
Pero hay un elemento más: el cambio de hábito alimentario. Aquello que nosotros llamaríamos “aprender a comer”. Porque la dieta no significa comer menos, sino respetar un plan más balanceado y con menos calorías.
En líneas generales, una dieta para bajar de peso ronda entre las 1.200 y las 1.500 calorías diarias. Como siempre decimos, cada paciente es diferente y es absolutamente necesario adecuar su dieta a características particulares como edad, sexo, momento biológico, horas de trabajo, posibles enfermedades que presente, etc.
En cuanto a la actividad física, es fundamental que sea regular y periódica. Es preferible caminar media hora todos los días que matarse en el gimnasio una vez a la semana.
Recuerda: comer menos y moverse más. No es una misión imposible.
| Vía Aprender a Comer
Tags: Actividad física, Obesidad, Trastornos y/o enfermedades
Comments Off
Un estudio elaborado por el ILSI – Instituto Internacional de Ciencias de la Vida – concluyó que el 16% de la población infantil de Buenos Aires presenta sobrepeso y un 11%, obesidad.
En el estudio también se observó que la ingesta de calorías diaria del grupo estudiado – niños de 10 y 11 años – es de 2300, lo cual representa un 15% más que la recomendada para niños que no realizan actividad física exigente.
Además, se observó que los niños consumen bajos niveles de fibras, particularmente porque comen muy pocas frutas y verduras. Está probado que sólo el 2% de los niños consume la cantidad recomendada de vegetales, es decir, dos veces al día; y un 17% ingiere la ración recomendada de dos frutas diarias.
Con respecto al sedentarismo, se ha comprobado mediante el estudio que los pre-adolescentes pasan un promedio de 3.43 horas al día frente a una pantalla, ya sea el televisor o la computadora. Sin embargo, no se ha notado diferencia en este aspecto entre los niños con sobrepeso y los que están en su peso ideal. Sí se marcó una diferencia significativa de horas frente a la pantalla entre niños que asisten a la escuela en jornada simple (3.43 horas) y los que lo hacen en jornada completa (2.44 horas).
Por último – y no es un dato menor – un análisis de riesgo comprobó que los hijos de padres con sobrepeso tienen 3 veces más posibilidades de desarrollar sobrepeso que aquellos que tienen padres con peso normal.
| Vía Nutrar
Tags: Noticias, Nutrición, Obesidad, Sobrepeso, Trastornos y/o enfermedades
Comments Off
|